El invencible verano de Liliana
Inspiradas en el hilo de lectura de El invencible verano de Liliana, hoy te dejamos estas palabras que nos comparte la psicóloga Delia Santiago, del área de Orientación Educativa para seguir pensando y dialogando sobre las violencias que nos atraviesan:
El invencible verano de Liliana, toma el título de una frase de Albert Camus grabada en el restirador de Liliana Rivera: “En lo más profundo del invierno aprendí al fin que había en mí un invencible verano”. La frase da nombre así al libro, y permite nombrar a la joven de 20 años quien en julio de 1990 muere a manos de su ex pareja.
Al unísono de las consignas feministas, de la marea verde en Argentina que resuena también en México, Cristina, quién hoy sabe que lo sucedido a su hermana lleva el nombre de feminicidio, concepto inexistente en los años noventa, comienza a tocar los espacios burocráticos para reabrir el caso de Liliana, caso que hasta la fecha continúa impune. Este acto marca un deslizamiento por el propio duelo de Cristina, quien decide recorrer las marcas que tres décadas atrás fueron inscritas por el pulsar de la vida de Liliana, estudiante de Arquitectura que tras ser aceptada en la UAM Azcapotzalco, deja Toluca para vivir en un espacio que se convertiría en el escenario de reuniones con amigos, de largas noches de tarea y también el sitio del crimen que le da muerte. Poco a poco la escritura nos va otorgando trozos de una memoria que se va urdiendo con momentos de su infancia y adolescencia, así como, de los hallazgos epistolares que Liliana tenía a manera de intercambio con amigos, amores, familia. Aparece también la letra de su diario en el que deja vestigio de su sentir ante la vida, sus anhelos, sus recuerdos, su angustia y de su historia con Ángel González, quien fue su novio, expareja y feminicida. Luego de largos años de silencio, hace presencia también la voz de sus amigos universitarios que la acompañaron durante ocho trimestres académicos.
Fueron ellos con los que compartió días, tardes, un viaje, son ellos quienes dieron cuenta del actuar violento y de continuo acoso que la joven sufría.- Delia Santiago
